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Ruta de los Horcados Rojos en plenos Picos de Europa

Actualizado: 30 de oct de 2020


Distancia 11,4 kilómetros Duración 4 horas y media Dificultad Media con desnivel elevado


Comenzamos la aventura dirigiéndonos a Fuente Dé, el punto más occidental de Cantabria y última parada de la carretera CA185 que parte de Potes, cabeza de la comarca de Liébana, tras unos 25 minutos de recorrido por una bonita carretera. Una vez aparcados en el parking principal anexo al Parador, a mano derecha, ya observamos distintos paneles informativos con rutas, itinerarios ornitológicos y hábitats de interés comunitario, entre las cuales se encuentra la PR - PNPE 23 Horcados Rojos, para lo cual se ha de coger el teleférico y empezar el recorrido desde la cota superior "El Mirador del Cable".



A lo que vamos, consejos prácticos, recomiendo en temporada alta consultar la web de CANTUR en relación a horarios del teleférico, comprar las entradas online (está garantizado el acceso el mismo día en caso de gran afluencia de personas) llevarlas impresas o en el móvil y estar allí con una antelación mínima de 15 minutos, ya que te puedes llevar una sorpresa al ver la cola de acceso, merece la pena aún con esperas.



Tras un trayecto de 3 minutos y medio aproximadamente y un desnivel acumulado de 753 metros llegamos a la estación superior a una altitud de 1823 metros sobre nivel del mar, percatándonos de las diferencias en el paisaje (ya de montaña) y en la temperatura (sobre todo en invierno). Dispones en ambas estaciones de servicios, tienda y bar-restaurante.



Una vez salimos fuera de la estación lo primero que llama la atención es el mirador suspendido con una vista panorámica del valle y del propio Parque Nacional, si no tuviste vértigo en la cabina te recomiedo asomarte y disfrutar de las vistas, quizás seas testigo del vuelo de la chova piquigualda o localizar algún rebeco por las laderas del circo glaciar. Si giramos hacia la derecha encontramos una suave pendiente acondicionada que nos conduce a la explanada donde se comienza esta ruta, pudiendo percibir si alzamos la vista y el día está despejado, la torre de Horcados Rojos a 2506 metros de altitud.


Al fondo hacia la derecha sale una pista que se adentra hacia las primeras cumbres que nos reciben, como la peña Olvidada en primer plano, todo esto si las condiciones meterelógicas nos lo permiten claro, ya que en invierno pueden acumularse muchos centímetros de nieve. Tras recorrer apróximadamente el primer kilómetro de la ruta, la pista gira bruscamente hacia la derecha para enfilar un cruce de caminos denominado "Horcadina de Covarrobres", si continuamos recto nos lleva a los puertos de Áliva, una zona de praderías de montaña entre los macizos central y oriental de Picos de Europa, pero nuestro camino es girando a la izquierda como nos indica el poste indicativo de la imagen superior, avanzando por el sendero Bustamante perfectamente acondicionado tanto para montañeros experimentados como para excursionistas.



El sendero nos permite observar a la izquierda el sifón donde se encuentran los hoyos o lagos de Lloroza, varias pozonas resultado del deshielo con abundante flora pero sobre todo fauna, podemos toparnos con endemismos ibéricos como la salamandra rabilarga o el lagarto verdinegro entre otros. Ascendiendo por el sendero pedregoso observamos las imponentes paredes de la peña Vieja (2617m) vislumbrando la Vueltona, una nueva bifurcación a los pies de la peña Escondida marcada con un poste indicativo que señala "Refugio Cabaña Verónica" el cual hemos de seguir.



En este punto de morrenas continuamos la ascensión superando ya fuertes desniveles que pondrán a prueba nuestra resistencia en travesía, atravesando zonas de desprendimientos con grandes rocas que deberemos sortear, por lo que el camino hace varios zig-zags a las faldas de los picos de Santa Ana, avanzando varios kilómetros hasta el último cruce que nos marca la ruta, a la izquierda y a pocos metros se encuentra el refugio de Cabaña Verónica y a la derecha vislumbramos los collados de los Horcados Rojos, nuestro objetivo. Tras un último tramo de subida por una ladera pedregosa y de fuerte pendiente, llegamos a un mirador natural con impresionantes vistas.