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Ruta en el valle de Toranzo: Churrón de Borleña y Piedrona de Villegar

Actualizado: ene 22

Es una de las rutas más conocidas entre los locales por su facilidad y el contacto directo con la naturaleza, ya que se puede optar por varios recorridos perfectamente señalizados, bien a la derecha del poste indicativo recorrereremos una bonita senda fluvial que termina en la formación de toba del Churrón de Borleña o por el contrario si nos dirigimos a la izquierda comenzaremos la ascensión hacia la braña que domina el valle de Toranzo, donde se encuentra la piedrona de Villegar. Lo ideal es ir un par de días después de un día lluvioso para evitar encontrar mucho barro y disfrutar de las cascadas con suficiente agua.



Se parte del pueblo de Borleña, al cual llegamos por la nacional 623 desde Puente Viesgo si se accede desde la autovía del Cantábrico A8 y tras seguir la señalización se vislumbra a mano derecha el mesón de Borleña y el gran hotel, los cuales hemos de atravesar tras desviarnos hasta encontrar un puente y una bolera, la cual marcará el punto de partida. Tras un sendero entre praos y regatos paralelo al arroyo la Llana llegamos a la bifurcación que nos indica hacia la derecha para ir dirección al churrón de Borleña. Se atraviesan 1,25 km ya sumergidos en un bosque de alisos y avellanos recubiertos de musgo debido a la humedad que aporta el pequeño arroyo dando una visión mágica a nuestro alrededor.



Por fin llegamos a ver el famoso Churrón de Borleña, una formación kárstica producida por la disolución de la roca caliza mediante la acción del agua de lluvia, que en forma de carbonato cálcico precipita creando una roca dura y porosa en la superficie y la base, la toba. Tras jornadas de lluvia se forma un espectacular salto de 20 metros de altura que da mayor majestuosidad al conjunto.


Tras admirar la caída de agua y echar unas fotos, volvemos sobre nuestros pasos y tras unos pocos metros, cruzando el arroyo la Llana, tenemos la opción de admirar los saltos de agua de Castillo y sus aguas transparentes, observando la vegetación propia de las riberas de los ríos.


Regresamos sobre nuestros pasos hasta llegar a la bifurcación del principio de la ruta y observamos el otro cartel que marca "Ruta de la Piedrona de Villegar" a una distancia de 1,5 km. Se trata de un camino ascendente con bastante pendiente en algún tramo en forma de zigzag atravesando preciosos bosques de robles y castaños centenarios, hasta llegar a una zona de praderías salpicadas de tojos o escajos, llegado a este punto podemos desorientarnos al no ver a simple vista la piedrona, con lo que tomaremos como referencia la torre de alta tensión que veremos a nuestra izquierda, ya que una decena de metros más adelante se encuentra la piedrona de Villegar. No se sabe como llegó ahí, algunos estudios apuntan a que podría tratarse de un calendario solar cántabro de época celta, aunque seguramente siempre haya dominado el valle de manera natural. Observad las magníficas vistas del río Pas cruzando el valle de Toranzo.